Vuelta hacia atrás: el tenis y sus viejos hábitos, Filippini y Pérez –

Vuelta hacia atrás: el tenis y sus viejos hábitos

En el marco de un nuevo evento realizado en Piso 40, Diego Pérez y Marcelo Filippini se reunieron para compartir anécdotas y experiencias propias del mundo del tenis con la intervención y mediación de Federico Paz.

Entre triunfos y derrotas, la vitalidad de los ex tenistas coparon la sala del Club de Ejecutivos de Montevideo. Viajar, practicar, competir y ganar fueron los pilares fundamentales para el triunfo de ambos jugadores. Según Marcelo Filippini, él no tenía un plan B con respecto a su futuro, por lo que “tenía que jugar para ganar y ser mejor que Diego”. Por su lado, Pérez utilizó su gusto y habilidad por el tenis para entrar en el deporte: “Sacaba la raqueta empolvada que la usaba solo en los campeonatos. A veces me iba bien y otras no”.

Filippini cuenta que el comienzo de su carrera fue como “un paseo”. Marcelo, al igual que Diego, no tenía un entrenador ni ningún plan que lo alentara a seguir las competiciones, por lo que al principio se lo tomó con mucha calma y distracción: “Lo nuestro fue un milagro, podías seguir adelante pero era algo que dependía de cualquier factor externo, y si no estabas firme para seguir en el camino te quedabas”.

Antes “se tenían que alinear los astros para seguir en el camino”, dice Marcelo. Hoy la conducta es distinta: desde el régimen estricto en comidas hasta el fisioterapeuta y todos los seguimientos médicos necesarios. “Antes éramos más relajados”, asegura Diego entre risas.

Una de las intervenciones de Federcico fue el corazón de la charla: sin motivación no hay nada. Gracias al seguir adelante tras todos los viajes, competencias, torneos y entrenamientos, se puede afirmar que el tenis les brindó a ambos una madurez súbita. El tener que cambiar la mentalidad y crecer “lejos de casa” fue el impulso que completó el proceso de la formación profesional de ambos jugadores.

Diego destaca que en el mundo del tenis siempre te vas a encontrar con rivales y que eso es lo que te hace crecer como profesional y te ayuden a mejorar: “La virtud del tenis es que siempre vas a jugar con alguien mejor y eso te hace mejorar”. Cuando se gana se aumenta el nivel y en ese nivel el rival es más difícil, ese es el ciclo del juego que permite a los competidores a profesionalizarse de forma constante.

Para culminar con la charla, Federico les preguntó a ambos una virtud del otro. En el caso de Diego dijo que destaca la similitud con Marcelo y gracias a eso mantienen una buena relación -además de competir siempre juntos en la Copa Davis-. Marcelo, por su parte, destaca que Diego siempre le dio una posibilidad y una oportunidad desde que comenzó la carrera. “Él podía mirarme mal porque era el ¨chiquito¨que le venía a sacar el lugar, pero fue todo lo contrario. “Siempre hubo entre nosotros una competitividad, pero sana”, afirmaron entre risas.