“Soy anarcocapitalista, la libertad es el fin máximo y para ello el estado debe dejarse de lado”

En el marco de un ciclo de charlas que tuvo como antecedente la presencia del
economista libertario con gran presencia en los medios; Javier Milei, World Trade
Center recibió al Lic. en Economía Diego Giacomini.
La inquietud por parte de los participantes se vivió con intensidad y alegría. Su
presencia era esperada por jóvenes y no tan jóvenes para pensar entre todos las
ideas libertarias y su resonancia en la economía de nuestro país y la región.
La charla comenzó con una breve diferenciación entre las ideas liberales y las
libertarias de pensamiento. El rechazo a la intervención estatal es el punto clave
de su conferencia. Afirma que “la intervención se puede rechazar desde lo utilitario o
desde lo moral”. El rechazo desde lo utilitario, está asociado a las ideas liberales
clásicas siendo Milton Friedman uno de sus máximos exponentes. “Se generan
erróneas formas a la hora de distribuir recursos”
Por el contrario, el rechazo al estado desde lo moral y filosófico se relaciona con
el libertarianismo. Murray Rothbard es uno de los destacados representantes de
esta postura.
“Para Rothbard el Estado es coerción, fuerza física y violencia en estado puro”
señala Giacomini.
Con personalidad desafiante y vibrante continuó la exposición de sus ideas
declarando que su teoría es utópica pero “aplaudo de pie que sea utópica, las
utopías funcionan como un faro que nos indican hacia donde ir” declara Giacomini.
Para los liberales tiene que existir el estado por la presencia del libre mercado. Esto
es contradictorio, afirma, pues el estado no es un prerrequisito para la existencia de
la libertad de mercado. “El origen de la palabra impuesto es imposición. El sistema
es violento para que el estado obtenga recursos”
El problema del liberalismo clásico, afirma el economista, es que el germen de
destrucción se encuentra dentro. “La intervención estatal es un camino de ida”
en referencia al Camino de la Servidumbre de Hayek. Una vez que el estado
interviene causará consecuencias negativas no previstas, los problemas se seguirán
agrandando conduciendo a mas y mas intervenciones.Toda intervención del Estado
consiste en el uso de la fuerza física agresiva dentro de la sociedad, para ello, la
recaudación de impuestos es la herramienta utilizada. “Con intervención los

individuos hacen lo que habrían hecho sin la fuerza coercitiva del estado, o sea
cambian su accionar a causa de la amenaza de violencia perdiendo utilidad”.
Giacomini plantea tres tipos de intervención estatal:
Autistica: cuando el Estado obliga a hacer o a no hacer determinadas cosas sin
ningún bien a cambio. Ej. CI, DNI, pasaporte.
Binaria: el Estado obliga al individuo a hacer un intercambio compulsivo como por
ejemplo el servicio militar
Triangular: obliga o prohíbe un intercambio entre par de sujetos o puede obligar a
hacerlo bajo determinadas normas de calidad.
Sin embargo con el libre mercado el agente económico intercambia
voluntariamente pues maximiza su utilidad a través de transacciones voluntarias,
“en el libre mercado no puede haber explotación, la gente toma las decisiones
pensando en su utilidad, pero también pueden haber errores. Este sistema es
benévolo con el error pues existe una prueba rápida que informa al empresario
dicho error. Las grandes ganancias son signos de que algo anda bien, las pérdidas
todo lo opuesto”.
Intervención vs Libre mercado
“Toda intervención asume que somos idiotas” señala de forma intensa el
economista. En este apartado Giacomini relata las diferencias entre una modalidad
y otra.
“Los partidarios de la intervención suponen que los individuos no tienen la
capacidad para tomar sus propias decisiones. Paradójicamente ellos actúan como si
vinieran de otra galaxia y se auto arrojan saber que es el bienestar general y cómo
alcanzarlo. Mientras que a través del libre mercado se toman decisiones pensando
en la utilidad, se pueden cometer errores pero el libre mercado es eficiente a la hora
de enmendar dicho error”.
La intervención, asegura, se genera a través de precios máximos y mínimos
(control de precios), control de tipo de cambio, control de tasa de interés y
control sobre el producto.
La finalidad del Precio Mínimo, continúa, es asegurar precios más altos para los
vendedores procurando que ganen más dinero, produzcan más y se intervenga de
forma más intensa. Esto genera “sobre stock y no se vende”. Por otro lado el Precio
Máximo se implanta con el propósito de “impedir la inflación, mientras que el
gobierno continúa inflando la oferta de dinero en grandes cantidades generando
como consecuencia más inflación”.

El Control de Tipo de Cambio (Ley de Gresham), afirma el libertario, se genera
cuando el estado establece un precio mínimo para el peso y uno máximo para el
dólar, como consecuencia el “peso está sobrevalorado y el dólar subvaluado”.
De igual modo, el Control de la Tasa de Interés (ley anti usura) disminuye el ahorro
disponible para créditos e inversiones.
“El estado no redistribuye los ingresos, los distribuye pues no genera riquezas”
declara Giacomini.
En su exposición no faltaron las alusiones al gasto público definiéndolo como “un
aporte 0 a la sociedad. El gasto público resta valor”. De igual modo señaló que “la
obra pública es el gasto del despilfarro”.
Los subsidios no quedaron fuera de su conferencia definiendolos como un mito El
subsidio rompe la acción humana. El siglo XX fue una sucesión de cobrar impuestos
a quienes trabajan para satisfacer a quienes no trabajan”
“Las empresas públicas no funcionan bien pues no tienen financiación limitada como
las empresas privadas, esto las obliga a producir buenos bienes. Mientras que el
financiamiento de las empresas públicas es infinito pues proviene de los impuestos”.

Otro de los puntos fuertes de su charla fue la educación. Señala que la “educación
pública no es laica sino que tiene como rol fundamental adoctrinar en la religión del
estado. Los docentes profesores y algunos directivos son curas, cardenales de una
iglesia organizada a partir del Ministerio de Educación”
No faltaron las referencias a los países nórdicos acentuando que aquellos en los
cuales el estado interviene menos, generar mayores riquezas. Los mejores
posicionados son Nueva Zelanda, Dinamarca y Noruega.
Para culminar este intenso y pasional encuentro con el economista Diego Giacomini
afirma que la libertad es prosperidad. Mayor libertad trae más crecimiento
económico.